jueves, 7 de junio de 2018

Es raro que ya no estés. Hay pequeñas cosas que me recuerdan que estuviste en mis días, que te escuché reír un montón de veces, que tarareamos la misma canción. Hoy no estás para cantarte o para decirte si tengo frío, pero te recuerdo en cada frase que inventamos y cada chiste tonto que reímos. El sonido de tu voz hace eco en mi memoria y cada día existes en ese lugarcito cálido de mi corazón, en lo que fuimos y estas ganas que tengo de llamarte mi amor.

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